viernes, marzo 02, 2012

Carta de un perro a su amo

Para mí querido amigo y dueño:

Si estás leyendo esta carta es porque ya no estoy a tu lado me he marchado cruzando el arco iris estoy en un mágico lugar en el cual personas como tú, tienen su espacio asignado. No lo conozco. Pero en sueños ya lo había visto. Está lleno de nubes blancas, rodeado de flores azules... si, azules como ese cielo donde queda ubicado. Imagínate que aquí, no hay dolor. Todo es alegrías. Dicha. Felicidad. No existen maldades... y la paz es tan aliciente, como ese silencio tan solo interrumpido por los cantos de serafines. Acá estoy saltando estrellas, contando luceros, jugueteando con los ángeles, olfateando fantasías. Y mirándote desde acá arriba, con esa misma ternura y cariño que me diste en vida.
Hoy te quiero dar las Gracias porque me diste un hogar donde cobijarme, me proporcionaste  alimento y sobre todo, me diste tu amor y tu compañía. Lo último que quiero es verte sufrir por mí. Ahora que no estoy contigo, no quiero verte triste. Deseo que cuando pienses en mi sonrías, pues así sabré que mi recuerdo te hace feliz.
Quiero que recuerdes los buenos momentos que compartimos, nuestras muestras de cariño, nuestros juegos... y si alguna vez te defraude, o me porte mal, perdóname... Y, por favor, no tires mis juguetes, ni mi cama, ni mis cosas,  No dejes mi sillón favorito vacío,  porque en este mundo hay muchos otros animalitos que viven en soledad, tristes y sin cariño...muchos que darían su vida por compartirla contigo.

No, no lo digas, no digas que no quieres tener más animales...eso me hace pensar que el tiempo que estuve contigo no te hice feliz. Por favor, que mi muerte no sea en vano, que sirva para que otro tenga la suerte de poder vivir y conocer lo maravillosa que es tu amistad, que descubra el cariño y que así como yo la tuve también tenga una familia.
Mi  pelo ahora brilla, mis  ojos son más relucientes que antes. Déjame que siga saltando. No me he ido eternamente. Viviré en ti. Como viven en nuestros espíritus todas esas cosas bellas que el Gran Creador nos ha dado.
Algún día --- muuuy lejano, por cierto --- te reunirás conmigo. Entonces volverás a acariciar mi "lomo" y a peinar mi pelo... entonces en ese momento oirás el bello cantar de los serafines. ¿No sabías eso? ¡Por Dios! No puedes olvidar nunca que en esta tierra estamos de paso, pues nuestra eterna permanencia será en ese lugar donde tienes bien ganado ya tu sitio. Acá arriba. Muy lejos de allí. Acá donde no hay lunas ni sol. Acá donde los días son interminables y la felicidad es infinita... Tan infinita como esa bondad con la que me recibiste en tu casa el primer día.

No estés triste... Yo no lo estoy, porque sé que guardas ese rinconcito especial para mí en tu corazón... De nuevo gracias por todo lo hermoso que me diste y recuerda que siempre te estaré esperando para que continuemos nuestros juegos y cariños por toda la eternidad.
Miles de abrazos de garritas y besos de lametón por montones.
Tu siempre Fiel y amada Mascota

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